El ministro Defensa colombiano Luis Carlos Villegas aseguró el jueves que, luego de los estudios correspondientes, se llegó a la conclusión de que el helicóptero de la policía que cayó a tierra en agosto sufrió un accidente.

El informe fue elaborado por la firma constructora de la aeronave Sikorsky, que concluyó que el aparato no fue derribado. En el accidente, ocurrido el 4 de agosto, murieron 17 policías.

En rueda de prensa Villegas explicó que en el helicóptero "no fueron encontrados daños producidos por combate". Insistió en que el siniestro se produjo por el mal clima en la zona del Urabá Antioqueño, al noroeste de Bogotá.

La oposición, encabezada por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), había sugerido que la aeronave fue tumbada desde tierra.

El helicóptero estaba en un operativo contra el narco más buscado de Colombia en la actualidad, Dairo Antonio Úsuga alias "Otoniel", jefe máximo del llamado "Clan Úsuga".