Zico, que fue una gloria del fútbol brasileño, viajó a la sede central de la FIFA con un objetivo en mente: demostrar a todos que aspira seriamente a presidir la organización rectora de ese deporte en el mundo.

Aprovechando que los miembros de la FIFA están en Zurich para reuniones ejecutivas, Zico vino para contar su historia y convencerlos de que no está en la puja presidencial para ganar visibilidad o para beneficiarse de algún modo.

"Me iré en condiciones de decir que he confirmado mi interés y demostré que no estoy aquí para jugar con algo tan serio", dijo el brasileño de 62 años. "Tengo conocimiento suficiente como para sugerir cambios. He hecho mi carrera dentro y fuera de la cancha. Es el momento adecuado para que esta entidad cambie".

Zico consideró natural que la gente se muestre cautelosa ante sus intenciones, por lo que decidió viajar a Zurich.

"Soy el único de afuera", enfatizó. "Nunca he participado en nada en la FIFA. La gente me conoce como deportista, como técnico, pero también debe saber lo que pienso. Y he sido capaz de manifestarles mis ideas y demostrarles que no deseo que nadie me ate las manos".

Zico inició su visita de tres días reuniéndose con el presidente de la FIFA Joseph Blatter, a quien le manifestó que desea promover cambios.

"Pude decirle al presidente de la FIFA lo que considero importante para beneficiar la entidad y el fútbol", afirmó. "Esa fue la misión, venir y hablar al presidente sobre las reformas y hablar con la gente que votará. No espero mucho, pero me iré en una posición cómoda después de demostrar, por medio de mi experiencia en el fútbol, las cosas que en algún momento podrían beneficiar el juego".

Durante su reunión con Blatter, criticó las reglas de elegibilidad para las elecciones de la FIFA por considerar que las federaciones locales están presionadas por sus confederaciones y no pueden adoptar sus propias decisiones.

Zico se reunió también con miembros de federaciones para tratar de conseguir el apoyo de cinco federaciones con que oficializar su candidatura. Agregó que no recibió promesas de nadie pero manifestó esperanzas de conseguirlas dentro del plazo del 26 de octubre.

Asimismo se reunió con Francois Carrard, a quien la FIFA escogió para dirigir el proceso de reformas, como también miembros de la delegación japonesa en Zurich y Sunil Gulatti, director de la federación estadounidense.

"He tenido una visita muy productiva", comentó.

Zico jugó en tres copas mundiales --1978, 1982 y 1986-- pero nunca ganó el trofeo. Jugó para clubes de Brasil, Italia y Japón antes de desarrollar una carrera como director técnico en Turquía, Grecia, Rusia, Uzbekistán, el Oriente Medio y la selección nacional japonesa.

Actualmente dirige el club Goa, de la India, y dijo que no tendrá tiempo para viajar por el mundo promoviendo su candidatura.

"Si aquí no pasa nada, mi vida no cambiará", aseguró. "No tengo mis manos atadas a nadie. Todo lo que quiero es que el fútbol prospere. Lo que ha ocurrido nos ha dañado a todos, ha perjudicado la credibilidad del fútbol".