El número de estadounidenses que solicitó el seguro por desempleo aumentó ligeramente la semana pasada, pero se mantuvo en un nivel bajo en consonancia con otros indicadores un mercado laboral sólido.

Las solicitudes semanales de subsidio por desempleo subieron en 3.000 a un total de 267.000, informó el Departamento de Trabajo el jueves. El promedio de cuatro semanas, una cifra menos volátil, bajó a 271.750.

Las solicitudes son un reflejo de los despidos y las lecturas bajas indican que los estadounidenses disfrutan de una seguridad laboral relativamente sólida.

El crecimiento económico constante ha animado a los empresarios a conservar a sus trabajadores y está estimulando más contrataciones. El promedio de cuatro semanas cayó el mes pasado a un mínimo de 15 años.

El flujo constante de lecturas bajas indica también que los empleadores no se han asustado por los indicios de desaceleración del crecimiento en China o la reciente volatilidad en el mercado de valores.

"El crecimiento del empleo en general sigue siendo fuerte como para que la tasa de desempleo siga descendiendo", estimó Jim O'Sullivan, economista jefe de High Frequency Economics, en una nota a clientes. "La fortaleza del país está compensando la debilidad del extranjero", agregó.

El número de personas que reciben prestaciones se mantuvo prácticamente sin cambios, en 2,24 millones.

Los empleadores han añadido un promedio de 221.000 empleos mensuales en los últimos tres meses, un ritmo sólido y por encima del promedio de 189.000 en los tres meses anteriores. La tasa de desempleo ha caído al 5,1%, un mínimo de siete años.

La recuperación del mercado laboral es una razón clave que según la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, podría llevar a la Fed a elevar las tasas de interés a corto plazo a finales de año. La Fed decidió no subir las tasas en su reunión de la semana pasada, citando una inflación demasiado baja y la crisis económica en el extranjero.

La tasa de interés que controla la Fed ha estado cercana a cero durante siete años.