La policía israelí prohibió la entrada a todos los no musulmanes a un sensible lugar de culto de Jerusalén durante un importante feriado musulmán.

La policía decidió permitir acceso sin restricciones para orar a los musulmanes en el complejo de la mezquita de Al-Aqsa para las celebraciones de Eid al-Adha, y prohibir la entrada a todos los demás, indicó el portavoz policial Micky Rosenfeld.

El lugar, conocido por los judíos como Monte del Templo y por los musulmanes como Noble Santuario, ha sido un foco de violencia en los últimos días.

Los palestinos acusan a Israel de restringir parte del acceso a la mezquita mientras fieles judíos visitaban el lugar.

Las tensiones estallaron la semana pasada en la víspera del año nuevo judío, cuando varios palestinos se atrincheraron dentro de la mezquita y lanzaron piedras y petardos a la policía. También un hombre israelí murió en Jerusalén después de que varios palestinos apedrearan su coche.