Puede que el papa Francisco no facilitara directamente el hito del miércoles en las conversaciones para poner fin a medio siglo de conflicto armado en Colombia, pero el espíritu del popular pontífice influyó en la negociación del histórico acuerdo, dijeron personas que participaron en las conversaciones.

El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, y los líderes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en La Habana que habían superado el último obstáculo significativo para un acuerdo de paz, al acordar la fórmula para castigar los abusos de derechos humanos cometidos durante los combates. Ambas partes prometieron alcanzar un acuerdo final en seis meses para poner fin al conflicto armado en Colombia.

El inesperado acuerdo tras años de negociaciones se consiguió en parte por el deseo de los rebeldes de hacer al anuncio durante la visita del papa a Cuba esta semana. Los negociadores rebeldes trabajaron en una sesión final de 20 horas la semana pasada para cerrar el pacto.

Pese a sus esfuerzos, la noticia se difundió un día después de que el papa dejara la isla de gobierno comunista para continuar su viaje en Estados Unidos.

"Incluso sin estar físicamente en la sala, el papa fue una presencia muy importante", dijo Douglas Cassel, profesor de derecho de la Universidad de Notre Dame y que fue uno de los tres abogados del gobierno que perfilaron los últimos detalles del acuerdo del miércoles.

La guerrilla de las FARC quería reunirse con el papa en La Habana, pero el Vaticano dejó claro que ese encuentro no se celebraría. En cambio, Francisco hizo una llamada general durante su misa del domingo en Cuba exhortando a ambas partes a no perder la mejor oportunidad en décadas de conseguir la paz.

"Por favor, no tenemos derecho a permitirnos otro fracaso más en este camino de paz y reconciliación", dijo.

Tanto Santos como los líderes de las FARC dieron las gracias al pontífice por sus palabras y prometieron trabajar hacia la paz.

Pese a su falta de participación directa en las negociaciones, el Vaticano señaló que la influencia de Francisco había ayudado a impulsar las negociaciones hacia su conclusión.

"Si ustedes recuerdan, el domingo el papa hizo una llamada muy fuerte a que se encontrase una solución al problema", dijo Lombardi a la prensa en Washington, donde estaba de visita Francisco. "Quizá podamos relacionar esta buena noticia de hoy con la llamada del papa el domingo. Creo que es un signo positivo".

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El periodista de AP Writer Joshua Goodman contribuyó a este despacho desde Bogotá, Colombia, y Nicole Winfield desde Washington.