Decenas de católicos vieron el miércoles la transmisión de la canonización de Junípero Serra al aire libre, soportando un inclemente sol en las ruinas de una iglesia en la Misión San Juan Capistrano, la séptima que el misionero español fundó en California en el siglo XVIII.

"Es un día de fiesta", dijo el estadounidense de ascendencia mexicana Willie Centeno, quien viene a la misión desde niño. "Ahora voy a empezar a rezarle y les hablaré a mis nietos y tal vez bisnietos sobre él".

Serra fue canonizado por el papa Francisco en la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción, en Washington D.C.

La ceremonia fue trasmitida en dos lugares de la misión de 10 acres: en un cuarto donde acomodaron a varias decenas de personas y en las ruinas de la iglesia de piedras que se derrumbó parcialmente en el terremoto de 1812. Ambas transmisiones fueron en pantallas gigantes.

La ruina es la construcción de piedras más grande que existe al oeste del Mississippi, de acuerdo con Mechelle Lawrence Adams, directora ejecutiva de la misión. Está rodeada de árboles de limón y peras, así como palmeras, rosas, lilas y flores nativas por donde la ecuatoriana Rosita Morillo paseó muchas veces con sus padres.

"Para nosotros, él dio mucho a la comunidad", dijo Morillo, quien llegó con su nieta de dos años.

Serra nació en Mallorca en 1713, fue profesor de teología y en 1767 fue encargado de expandir el sistema de misiones católicas desde Baja California, en México, a lo que hoy es el estado de California, convirtiendo a los indígenas que encontrara. En 1769 estableció su primera misión en San Diego y llegó a fundar ocho de las 21 misiones californianas, pese a padecer de una úlcera crónica en una pierna. Murió en 1784.

La misión de adobe, piedras y ladrillos fue fundada en 1776 en lo que ahora es el sur del condado de Orange, a 55 millas (89 kilómetros) del centro de Los Ángeles. Incluye una capilla en la que Serra dio misa y que todavía sigue funcionando.

Muchos hispanos han dicho que se sienten muy orgullosos de que Serra sea el primer hispano canonizado en Estados Unidos por un papa argentino. La ecuatoriana Luisa Cueva, sin embargo, dijo que para ella esto no era particularmente importante.

"El lugar de su nacimiento de un santo no importa pero él es una persona especial", dijo Cueva, quien vio la transmisión usando una sombrilla.

Antes de la canonización se realizó una ceremonia en la que doblaron las campanas, situadas enfrente de una gran fuente y al lado de una estatua de Serra abrazando a un niño indígena.

Serra ha sido criticado por oprimir a los indígenas que se convertían al catolicismo, a quienes muchas veces no se les permitía salir de las misiones y como castigo eran flagelados y encadenados. Durante la colonización española, enfermedades traídas por los europeos también arrasaron con las poblaciones nativas.

El Vaticano ha defendido la trayectoria de Serra, alegando la existencia de documentos que demuestran que buscó defender a los indígenas.

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E.J. Támara está en Twitter como https://www.twitter.com/EJTamara