El presidente ruso, Vladimir Putin, acudió el miércoles a la ceremonia inaugural de la nueva mezquita en la capital rusa, al igual que los jefes de gobierno turco y palestino.

Se estima que en Moscú viven unos dos millones de musulmanes tras la llegada de migrantes de las repúblicas del Cáucaso Norte, en el sur de Rusia, Azerbaiyán y los antiguos estados soviéticos de Asia Central.

La nueva mezquita, construida en el lugar donde se alzaba una mezquita centenaria más pequeña, destruida en 2011, tiene espacio para 10.000 fieles, aunque sigue siendo una de las tan sólo seis mezquitas de la ciudad. Las peticiones de líderes religiosos musulmanes de que se construyan más mezquitas han chocado con la oposición de vecinos y autoridades municipales.

Además de Putin, a la ceremonia acudieron el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el presidente palestino, Mahmud Abás.