El nuevo gobierno de coalición liderado por la izquierda griega tomó posesión formalmente de sus cargos el miércoles con la promesa de poner en marcha los recortes de gasto y las reformas económicas exigidas por los acreedores internacionales al tiempo que suaviza los efectos de estas medidas en una población cansada de la austeridad.

El ministro de Trabajo, George Katrougalos, dijo que el ejecutivo salido de las elecciones del domingo tiene que centrarse en las reformas clave para la obtención de los fondos del tercer rescate, el último de una serie de paquetes de ayuda internacionales que mantienen el país a flote.

El funcionario habló tras la toma de posesión del nuevo gobierno del primer ministro Alexis Tsipras, que mantiene la base de su anterior equipo aunque con algunos cambios.

Estos incluyen a Yiannis Mouzalas, el ampliamente respetado ministro de Inmigración del gobierno interino nombrado antes de las elecciones anticipadas, que mantendrá su cartera.

La inmigración es uno de los desafíos clave para el país, que ha recibido a más de 260.000 refugiados y migrantes por motivos económicos en lo que va de año.