Durante 11 años, un hombre de Illinois ha dedicado hasta 10 horas diarias a limpiar y arreglar 1.500 pinturas de 300 museos en todo Estados Unidos.

Su trabajo ha acumulado un valor de unos 5 millones de dólares. Y no ha cobrado ni una vez.

El restaurador trabajó para el Instituto de Arte de Chicago antes de abrir su propio negocio de conservación en Chicago. En 2003 tenía 23 empleados y la empresa empezaba a controlar su vida, así que la vendió y pensó en hacer tareas de conservación para museos a un precio reducido.

Pero su esposa propuso que lo hiciera gratis, y él estuvo de acuerdo.

Su motivación, señaló, procede de su profundo amor por los artistas y su talento. Y se siente recompensado porque "los conservadores vienen y van, pero las pinturas con una conservación adecuada puede vivir cientos de años".