El índice de actividad manufacturera china cayó en septiembre a su cifra más baja en seis años, en un nuevo indicio de desaceleración en la segunda economía más grande del mundo, según un sondeo publicado el miércoles.

Los últimos datos eran peores de lo esperado y sacudieron los mercados financieros globales. Los inversionistas ya tenían en el radar incertidumbre sobre la extensión de la desaceleración china, especialmente después de que la Reserva Federal mencionara a China como uno de sus motivos para no subir los tipos de interés la semana pasada.

El índice preliminar Caixin/Markit, que se basa en un sondeo de directores de compra de fábricas, cayó a un 47.0 en septiembre desde el 47.3 en agosto. Las cifras por debajo de 50 en la escala de 100 indican una contracción.

Es el valor más bajo del índice desde marzo de 2009, cuando el mundo se vio golpeado por los efectos de la crisis financiera global. El índice preliminar se basa en el 85% de los encuestados. La cifra final, que suele revisarse, se espera para el 1 de octubre.

Las fábricas chinas redujeron producción, personal y precios a un ritmo mayor que el de las nuevas órdenes de exportación, y los nuevos pedidos en general descendieron, señaló el informe. Los fabricantes chinos emplean a millones de trabajadores y suponen una parte importante de la economía, pero sufren los efectos de una débil recuperación en grandes mercados extranjeros.

"Los datos de hoy subrayan los considerables vientos en contra del crecimiento por la floja demanda global", señaló la analista para China de HSBC Julia Wang.

Los datos aumentan la presión sobre el gobierno comunista china, que intenta impedir una caída demasiado brusca del crecimiento.

China creció a ritmo constante al 7% en el último trimestre, su resultado más débil desde 2008.

El crecimiento ha caído desde las cifras de dobles dígitos de la década anterior mientras Beijing intenta reducir su dependencia del comercio y la inversión en favor del gasto interno en bienes y servicios, pero la transición es un desafío.

Las autoridades en Beijing han reducido las tasas de interés cinco veces desde noviembre, y también recortado los requisitos de reservas de los bancos en un intento de impulsar el crecimiento económico.

"El declive indica que la industria manufacturera ha alcanzado una fase crucial en el proceso de transformación estructural", dijo He Fan, economista jefe de Caixin Inshight Group.