Las ceremonias de inauguración y clausura de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro contarán con un presupuesto bajo en comparación con el que se desembolsó en Londres 2012 y Beijing 2008.

La austeridad, que se aplicará también a las ceremonias relacionadas con los Juegos Paralímpicos, refleja la realidad de unas olimpíadas que se inaugurarán en poco más de 10 meses y medio, en momentos en que Brasil enfrenta una serie de problemas políticos y económicos.

El país atraviesa una recesión, la inflación ha llegado al 10% y algunos grupos exigen que la presidenta Dilma Rousseff se someta a un juicio de destitución.

Fernando Meirelles, el cineasta brasileño, es parte del equipo creativo de las ceremonias. El martes, Meirelles estimó que Río gastará una décima parte de lo erogado por Londres en las ceremonias de los Olímpicos y Paralímpicos.

"Me avergonzaría dilapidar lo que Londres gastó, en un país en el que necesitamos sanidad, donde se requiere dinero para la educación", dijo Meirelles a un grupo de reporteros. "Así que estoy satisfecho por el hecho de que no gastemos dinero como locos".

Según distintos reportes, Londres desembolsó 80 millones de libras (104 millones de dólares a los tipos de cambio de 2012) en las cuatro ceremonias.

Meirelles, quien dirigió la película "Cidade de Deus", dijo que el presupuesto para las ceremonias siempre ha sido apretado, aunque es evidente que los organizadores de los Juegos han hecho recortes en el último año.

Río está gastando unos 39.000 millones de reales (10.000 millones de dólares) en fondos públicos y privados a fin de organizar los Juegos.

En una carta obtenida la semana pasada por The Associated Press, la Federación Internacional de Natación (FINA) se quejó ante los organizadores y ante el alcalde de Río, Eduardo Paes, sobre la reducción en el número de asientos en la arena donde se realizarán las competiciones de ese deporte, de 17.000 a 13.000. Asimismo, se mudó la sede del polo acuático para abatir costos.

También en esa carta, el ex campeón olímpico Alexander Popov dijo que los preparativos para la natación en Río representaban "un paso atrás en relación con ediciones anteriores de los Juegos".

Destacó que los recortes podrían tener "repercusión sobre los atletas".

Meirelles dijo que se había eliminado la "alta tecnología" en las ceremonias. Mencionó como ejemplo los drones, el equipo aeronáutico complejo y algunos escenarios móviles.

En cambio, se pondrá énfasis en aspectos básicos.

"La belleza de Brasil viene de sus raíces", dijo.