El juez argentino que investiga a la minera canadiense Barrick Gold por el derrame de cianuro en la mina Veladero de la provincia de San Juan descartó que se haya producido contaminación de las aguas, pero ordenó suspender parte de las operaciones de la compañía hasta determinar las causas y responsabilidades por el incidente.

"Las muestras de agua han dado todo negativo de contaminación de cianuro", dijo el martes el juez Pablo Oritja, de la Segunda Circunscripción Judicial de San Juan, a 1.265 kilómetros al oeste de Buenos Aires. "No hay cianuro en el agua que pueda afectar la salud de la personas".

El magistrado aclaró en un comunicado que estos resultados negativos no descartan que "no pueda haberse producido algún tipo de impacto ambiental en la cuenca, que es lo que se está investigando".

Barrick Gold informó que el 13 de septiembre se produjo un incidente en una válvula de la cañería del proceso de lixiviación o extracción de materia soluble mediante un disolvente, lo cual provocó el derrame de cianuro en uno de los recursos de agua adyacentes a la mina.

Las pericias determinaron que alrededor de 1.000 metros cúbicos de líquido cianurado se volcaron sobre el canal Norte de la mina. Esto motivó el pánico en los habitantes de un poblado cercano a la mina ante la posibilidad de contaminación de recursos hídricos circundantes al yacimiento.

"La concentración de cianuro que tiene el líquido que circula no es alto, es bajo en contenido de cianuro. Según el primer análisis una vez conocido el derrame, se habría diluido el cianuro en un 50 por ciento. Eso da una idea de la rápida capacidad de dilución del cianuro en el agua", detalló el juez Oritja.

No obstante, el magistrado explicó que se "está tratando de determinar por qué una compuerta que como condición de seguridad debería estar cerrada, se tomó la decisión de su apertura. Se hizo de una manera negligente. La condición de seguridad de esa compuerta es que esté cerrada".

En el marco de la causa judicial, Oritja citó este martes a declarar al gerente de operaciones, Antonio Adames, y al de procesos, Walter Pizarro, ambos a cargo al momento de producirse el derrame.

Al mismo tiempo, extendió por un mes la suspensión parcial de actividades de la mina en las que se opera con cianuro. El juez había tomado esta medida por el plazo de cinco días, que venció este martes.

La empresa ha declinado por el momento hacer comentarios sobre las medidas judiciales.

En caso de comprobarse que hubo negligencia, los operarios de la mina se exponen a una pena de uno a dos años de prisión.

Tras el incidente, Barrick envió a un equipo de expertos y técnicos desde Canadá para tomar el control de la gerencia general operativa, las funciones operativas específicas y las de control medioambiental, dijo en el comunicado.