El sueño de Deontay Wilder de dominar la división de los pesados se concentra por ahora en Alabama.

No es exactamente el escenario de las luces deslumbrantes de Las Vegas, aunque eso podría cambiar pronto. Sin embargo, Wilder no se disculpará por haber aceptado dos peleas en Birmingham para dar a sus partidarios en su estado natal la oportunidad de verlo defender su cuota del título máximo del boxeo.

"Es formidable para el estado darle un punto de vista diferente del deporte del boxeo y añadir otra actividad a la ciudad y el estado para atraer gente a Alabama", afirmó Wilder.

El boxeador tampoco va a disculparse precisamente ante sus rivales, incluso su adversario del sábado por la noche, un francés poco conocido que nunca había peleado en Estados Unidos.

"Escogemos nuestro público y nuestro rival por un motivo", afirmó. "La gente lo acepta o lo rechaza. Pero vamos a ir a nuestro propio ritmo peleando a quien queramos para llegar a donde nos proponemos".

Lo que desea es una pelea por la unificación del título con Wladimir Klitschko, el campeón desde hace casi una década. Cree que la pelea se concretará, quizás dentro de un año, si ambos se ocupan por ahora de lo que les conviene.

Por el momento, va a regalar a los aficionados algo que no han visto en tres décadas: una pelea por el título de los pesados en una cadena de televisión.

Aunque el combate con Johan Duhaupas no evoque necesariamente imágenes de Ali-Frazier o Tyson-Holyfield, será la primera pelea por un título de los pesados por NBC desde que Larry Holmes defendió su corona contra Carl "The Truth" Williams en 1985.

Y dará a Wilder, y a la deteriorada división de los pesados, una exposición muy necesaria para una pelea que probablemente habría terminado en HBO o Showtime.

"Dará a mucha gente la oportunidad de saber quién soy", afirmó.

El jugador de fútbol americano de 29 años y 2 metros de estatura se pasó al boxeo y se destacó como fuerte pegador hasta ganar la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing.

Ganó todas sus peleas profesionales, todas menos una por fuera de combate. Pero su única victoria por decisión fue la más importante cuando derrotó a Bermane Stiverne en enero para ganar el título pesado según la versión del Consejo Mundial de Box.

Pero si bien el título del CMB es uno de los más respetados en el boxeo, Wilder no será reconocido universalmente como el verdadero campeón de la división hasta que derrote a Klitchko, que ha mantenido sus títulos durante nueve años y que tendrá un rival exigente el mes próximo en Tyson Fury, en Alemania.