Miles de bogotanos se vieron el martes obligados a dejar sus automóviles y a acudir a las bicicletas y los servicios de transporte público por el tercer Día sin Carro del año impulsado por la alcaldía de la ciudad.

Quien infrinja la norma recibirá una multa de unos 107 dólares. La alcaldía estima que al menos un millón de carros no circularán en la jornada y espera que con unas 400.000 motocicletas suceda lo mismo.

Contrariamente se espera que por lo menos dos millones de habitantes de Bogotá saquen sus bicicletas para ir al trabajo o a los sitios de estudio. "El objetivo es llegar a dos millones de viajes en bicicleta hoy en Bogotá", escribió en su cuenta de Twitter el alcalde Gustavo Petro. En el Día sin Carro de abril 1,4 millón de bogotanos se movilizaron en bicicleta.

La medida busca promover medios alternativos de transporte y mitigar los efectos de la contaminación en esta urbe de más de ocho millones de habitantes.

La Secretaría de Ambiente del Distrito informó que, según el pronóstico, en el Día sin Carro "se espera una reducción del 20% en la concentración de material particulado (medios particulares)... respecto a un día normal".

A primera hora del martes, según pudieron observar periodistas de The Associated Press, el servicio masivo de transporte de la capital estaba atiborrado. Pero en las calles y avenidas, normalmente llenas de vehículos de lunes a sábado, se notaba un ambiente de tranquilidad y con una inusual movilidad.

Entre los comerciantes la medida fue recibida con molestia porque, según ellos, en el Día sin Carro las ventas caen hasta la mitad.

De acuerdo con Juan Esteban Orrego, director de la Federación Nacional de Comerciantes en Bogotá, 70% de las personas en un Día sin Carro cancelan las citas de trabajo y las ventas descienden un 50% o más.

"Las ventas se van a pique", comentó Orrego a AP. Enfatizó además que la implementación de tres jornadas de Día sin Carro es ilegal toda vez que mediante una consulta popular se implementó sólo una al año en Bogotá.

Para Carlos Ramírez, quien administra un estacionamiento, desde el punto de vista económico la jornada no es traumática porque en vez de carros en su negocio se reciben motos.

Juan Pablo Bayona, un ingeniero de 40 años, alabó la medida. "Es un día como más tranquilo, aunque se congestionan las ciclo rutas", dijo.

Pero a Brian de la Cruz, un técnico en sistemas de 27 años, el Día sin carro lo afecta en su movilidad. "Me toca estar en varias lados, tengo que hacer ocho visitas en este día y hoy tomar transporte es un caos", enfatizó.

También hay Día sin Carro en las ciudades de Pereira, Montería, Sincelejo, Ibagué, Cúcuta y Villavicencio, todas capitales de departamento.