Al menos 10 soldados afganos murieron en lo que las autoridades describieron como un "ataque interno" en el norte del país, después de que un soldado permitiera la entrada de insurgentes en un punto de control, según un miembro del gobierno regional.

El ataque se produjo antes del amanecer del martes en el distrito de Qush Tepa, indicó el subdirector de la policía provincial de Zawzjan, Abdul Hafiz Jashi.

Jashi identificó al soldado que tenía lazos con los milicianos como Mohamad Alim.

Alim y un número no especificado de agresores murieron en un tiroteo posterior con tropas afganas, añadió.

Ningún grupo reclamó la autoría del ataque en un primer momento. Estos ataques realizados con la colaboración de policías o soldados afganos que se vuelven contra sus compañeros han sido un problema en los últimos años.

Antes, el nuevo líder talibán emitió un mensaje con motivo de una importante fiesta musulmana afirmando que para la paz en Afganistán es necesario "poner fin a la ocupación" del país por fuerzas extranjeras, en referencia a las tropas de la OTAN.

El mulá Ajtar Mohamed Mansur dijo también que los acuerdos militares y de seguridad entre el gobernó de Kabul y otros países deben ser revocados.

El mensaje del martes sería un intento del recién nombrado Mansur para mostrarle a sus seguidores que mantendrá la tradición de su predecesor, el fallecido mulá Mohamed Omar, de lanzar mensajes coincidiendo con el feriado de Eid al-Adha.

Mansur instó también a los talibanes a unirse e ignorar "la propaganda enemiga vana" sobre la desunión en sus filas.

Algunos comandantes talibanes siguen oponiéndose al liderazgo de Mansur.