El quarterback de los Cowboys, Tony Romo, se perderá un par de meses de actividad debido a la fractura de la clavícula izquierda, aunque no requerirá cirugía.

La lesión de Romo, ocurrida en el partido que Dallas ganó el domingo por 20-10 en Filadelfia, significa que los Cowboys, campeones defensores de la División Este de la Conferencia Nacional, carecerán de su quarterback estelar y de su principal receptor Dez Bryant posiblemente durante todo octubre.

El entrenador Jason Garrett dijo el lunes que los análisis no revelaron daños en los ligamentos de Romo después de sufrir la segunda fractura de clavícula en su carrera. La otra se presentó en 2010, y el mariscal de campo se perdió los últimos 10 duelos de la temporada.

Dallas estaba ya sin posibilidades de avanzar a los playoffs antes del momento en que Romo pudo haber vuelto.

El pronóstico más optimista para Romo esta vez apunta a que regrese en cualquiera de dos partidos que se realizarán en Florida, el 15 de noviembre en Tampa Bay o el 22 en Miami. De otro modo, su ausencia podría acercarse a los tres meses en caso de que no juegue cuatro días después, en el Día de Acción de Gracias ante Carolina, pues volvería sólo el 7 de diciembre en Washington.

Dallas (2-0) recibe el domingo a Atlanta (2-0).

Brandon Weeden reemplazó a Romo en el encuentro contra los Eagles y lanzó un pase de anotación de 42 yardas a Terrance Williams, que definió el partido en el cuarto periodo.

Weeden jugó de inicio en lugar de Romo una sola vez en la temporada anterior, después de que el quarterback estelar sufrió una lesión de espalda.

El resultado en ese partido fue una derrota ante Arizona. Se trató de la octava derrota consecutiva de Weeden como titular desde que pasó un par de años en los Browns de Cleveland, que lo reclutaron en la primera ronda del draft de 2012.