El extesorero del partido gobernante en Brasil, el Partido de los Trabajadores, fue sentenciado el lunes a más de 15 años en prisión por su participación en un contubernio que involucraba el pago de sobornos en la petrolera paraestatal Petrobras.

Joao Vaccari fue encontrado culpable de aceptar al menos un millón de dólares en sobornos, incluyendo dinero que le fue entregado como donaciones de campaña realizadas por la empresa de servicios para yacimientos petroleros, Toyo Setal, entre 2008 y 2012, de acuerdo con el fallo del juez federal Sergio Moro.

El lunes también sentenciaron a más de 20 años de cárcel por cargos de corrupción al ex jefe de servicios corporativos de Petrobras, Renato Duque. Moro señaló que Duque era responsable de canalizar el dinero hacia Vaccari y que había aceptado al menos 9 millones de dólares en sobornos a cambio de ayudar a empresas constructoras y de ingeniería a ganar contratos inflados con Petrobras.

Ambos pueden apelar sus sentencias, pero permanecerán en prisión mientras se resuelve su situación legal.

El arresto de Vaccari en abril llevó el escándalo de Petrobras a la periferia de la presidenta Dilma Rousseff, quien presidió la junta de la paraestatal durante varios años, mientras ocurrían los sobornos. No se ha acusado a la mandataria de delito alguno y ha mantenido su inocencia en repetidas ocasiones.

Los fiscales aseguran que durante más de una década se pagaron más de 2.000 millones de dólares en sobornos, principalmente por empresas constructoras y de ingeniería, a altos ejecutivos de Petrobras. A cambio, a las compañías se les otorgaban contratos inflados para la construcción de refinerías, plataformas de perforación, embarcaciones y otros servicios.

Descrito por las autoridades como el mayor contubernio de corrupción descubierto en Brasil, el escándalo ha sacudido a la clase política y empresarial del país. Más de 50 congresistas y altos mandos políticos están bajo investigación, incluyendo los líderes de ambas cámaras del Congreso.