Decenas de miles de manifestantes que ondeaban banderas se congregaron el domingo en el centro de Estambul para condenar lo que describieron como la violencia de los rebeldes curdos en tanto que el primer ministro del país maldijo a los separatistas.

Los oradores condenaron el terrorismo y la violencia que ha sacudido Turquía desde la reanudación de la lucha entre las fuerzas militares y el Partido de los Trabajadores del Curdistán (PKK).

Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea consideran al PKK una organización terrorista.

Durante la concentración, el primer ministro Ahmet Davutoglu hizo uso de la palabra con el micrófono ante la multitud que agitaba numerosas banderas turcas.

"Sí, aquéllos que pretenden dividir a este país, aquéllos que pretenden escindir al país, ¡malditos sean!", agregó. "Con la voluntad de Dios, malditos sean".

La protesta, efectuada bajo el lema "Millones de alientos. Una sola voz contra el terror", tuvo amplia promoción antes de que tuviera lugar en la ciudad.

La movilización se efectuó bajo una fuerte vigilancia policial que incluyó francotiradores y cacheos en las entradas.

Durante la protesta se difundió un video montaje que incluía entre otras cosas imágenes del presidente Recep Tayyip Erdogan con música conmovedora de fondo.