Los rebeldes chiíes de Yemen conocidos como hutíes dejaron en libertad a seis rehenes extranjeros, entre ellos al menos dos estadounidenses, y los trasladaron a Omán, país del golfo Pérsico que contribuyó a negociar su liberación, indicaron las autoridades.

Tres estadounidenses, dos saudíes y un británico capturados este año fueron puestos en libertad y viajaron por aire a Omán, afirmaron funcionarios hutíes y autoridades del aeropuerto de la capital, Saná, a la que controlan los rebeldes.

Las fuentes solicitaron el anonimato porque no estaban autorizadas a hacer declaraciones a la prensa.

La Casa Blanca confirmó que dos exrehenes estadounidenses viajaron a Omán, país al que agradeció la colaboración en las negociaciones para conseguir que los pusieran en libertad, dijeron funcionarios el domingo.

En un comunicado, el Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos no identificó a los estadounidenses ni detalló las circunstancias de su cautiverio o de su libertad.

La Casa Blanca señaló que había "trabajado incansablemente para garantizar la libertad" de los estadounidenses después de que los capturaran meses antes.

"Este resultado destaca que hemos sido incansables y continuaremos siéndolo en la búsqueda de la libertad de los estadounidenses detenidos injustamente en el exterior, incluidos aquellos que permanecen en la región", agregó.

Un portavoz de la compañía de logística Transoceanic Development, con sede en Nueva Orleáns, confirmó la libertad del empleado Scott Darden, de 45 años. Darden ayudaba a la distribución de asistencia a la región con Transoceanic y otras organizaciones humanitarias entre sus clientes. Se desconoce quiénes eran los otros dos rehenes.

Yemen ha sido escenario de un intenso conflicto que ha dejado una extensa destrucción. Por un lado los hutíes, que son chiíes, y las fuerzas leales a un expresidente luchan contra combatientes leales al exiliado mandatario Abed Rabbo Mansur Hadi, así como a separatistas en el sur, milicias locales y extremistas suníes.

El conflicto escaló en marzo cuando la coalición que encabeza Arabia Saudí y tiene el respaldo de Estados Unidos lanzó ataques aéreos contra los hutíes.

Funcionarios del centro de prensa hutí se abstuvieron de explicar por qué fueron capturados los rehenes, pero señalaron que al menos uno es un periodista que "ingresó ilegalmente en el país" y "trabajaba sin haber avisado a las autoridades".