Después de siete años de trabajo y una década de disputas políticas, Nepal adoptó formalmente una nueva Constitución el domingo.

El gobierno intensificó las medidas de seguridad en toda la nación en momentos en que partidos políticos pequeños y grupos étnicos opuestos al nuevo documento emitieron amenazas.

El presidente Ram Baran Yadav firmó la Constitución y formuló el anuncio de proclamación ante una ovación de la Asamblea Constituyente en Katmandú.

"Creemos que la adopción de la nueva Constitución ha abierto el camino para el desarrollo de la nación", dijo Yadav a la asamblea.

El nuevo documento reemplaza otro provisional que debía estar en vigencia por un par de años pero que rigió desde el 2007.

En las calles de Katmandú, la capital, muchos nepaleses se manifestaron satisfechos con la nueva Constitución.

"Por fin se cierra este capítulo realmente largo", comentó Shyam Sharma, un estudiante que observaba el paso del convoy presidencial rumbo a la Asamblea. "Ahora el país se puede concentrar en otras cuestiones importantes como desarrollar la nación o mejorar la economía. Si estos políticos se hubiesen puesto de acuerdo hace algunos años, no habríamos perdido tanto tiempo, energía y dinero".

El pasaje clave de la Constitución, aprobada el miércoles después de una década de disputas y protestas violentas, establece Nepal como una federación secular de siete estados, cada uno con una legislatura y un primer ministro.

Sin embargo, algunos grupos étnicos y religiosos dicen que los legisladores desoyeron sus preocupaciones acerca del trazado de las fronteras. Desean más estados, incluso algunos de base étnica, mayor territorio para grupos más numerosos y más bancas para minorías étnicas en el parlamento y en el gobierno.

Laxman Lal Karna, líder del grupo étnico Madhesi en el sur, se quejó de que la nueva Constitución a su juicio no hubiese respondido muchas de las preocupaciones y afirmó que las protestas continuarán.