El gobierno afgano rechazó el sábado la afirmación de Pakistán de que un ataque de extremistas contra una base militar cerca de Peshawar fue planeado y dirigido desde Afganistán.

El palacio presidencial afirmó en un comunicado que Kabul jamás ha permitido ni permitirá que su territorio sea utilizado contra otros Estados.

"Afganistán, como una víctima del terrorismo, siente la agonía y el dolor del terrorismo, y se compadece, igualmente, de las víctimas del ataque de ayer en Peshawar", agregó.

Supuestos extremistas del Talibán lanzaron el viernes un ataque abierto contra la base militar de Badaber, en el que murieron 29 personas, 16 de las cuales fueron asesinadas a tiros cuando oraban dentro de una mezquita. Otras 29 personas resultaron heridas.

Las autoridades de seguridad de Pakistán dijeron que los 13 agresores fueron aniquilados en un enfrentamiento que duró varias horas.

El portavoz del ejército paquistaní, general Asim Saleem Bajwa, dijo que los agresores llegaron procedentes de Afganistán, de donde recibían instrucciones de sus superiores. Sin embargo, subrayó que no estaba diciendo que el gobierno en Kabul estuvo detrás del ataque.

Bajwa señaló que la información se obtuvo mediante interceptación de comunicaciones, aunque señaló que no abundaría en detalles porque la agencia de espionaje de Pakistán investigaba las pruebas.

El Talibán en Pakistán se adjudicó el ataque y afirmó que tenía como propósito vengar las acciones de las fuerzas militares como bombardeos contra mezquitas y matanzas de civiles en regiones tribales, así como la humillación de estudiantes seminaristas en las ciudades.

No se informó el sábado de nuevos detalles en la investigación, mientras que se realizaron los funerales de un capitán joven del ejército y de otro empleado de la instalación que fallecieron en el ataque. Los funerales se efectuaron en las localidades donde vivían ambas víctimas.

La fuerza aérea paquistaní ha tenido una participación importante en la lucha contra los extremistas desde junio de 2014, cuando el ejército lanzó una operación para expulsarlos de las zonas tribales ubicadas a lo largo de la porosa frontera con Afganistán.

El gobierno afgano dijo que Kabul e Islamabad deberían preservar su colaboración para erradicar la amenaza del terrorismo.

"El gobierno de Afganistán... nuevamente exhorta a Pakistán a combatir de manera conjunta con Afganistán a todos los grupos terroristas sin discriminación, a fin de garantizar la paz y la estabilidad en Afganistán, Pakistán y la región", agregó.