Cristiano Ronaldo no marcó esta vez, pero Keylor Navas mantuvo nuevamente su arco invicto y el Real Madrid se valió de un gol de Karim Benzema para ganar el sábado por 1-0 al visitante Granada en la liga española.

Los blancos comandan momentáneamente la tabla clasificatoria con 10 puntos, aunque el Barcelona, líder virtual con nueve unidades y un partido pendiente, debe jugar su cotejo correspondiente a la cuarta fecha del campeonato el domingo, cuando reciba al Levante.

El Atlético de Madrid escolta al Madrid, también con nueve puntos tras vencer 2-0 en cancha del Eibar gracias al primer gol en España del argentino Ángel Correa, quien anotó a los 62 minutos en el primer balón que tocó, tras ingresar desde la banca a los 61. El segundo tanto fue obra de Fernando Torres (77), quien también inició de suplente.

Al no encajar un tanto en sus cuatro primero encuentros de liga, Navas igualó el récord de la entidad madridista establecido en la campaña 1975-76 por Miguel Ángel González. El arquero costarricense pudo celebrar el triunfo gracias a la tercera diana de Benzema en el torneo, lograda a los 55 minutos y suficiente para derrotar a un Granada que marcha 13ro.

"Desde que llegué, siempre quise quedarme en el Madrid. Espero que no haya lesiones y pueda estar muchos años", dijo Navas sobre su traspaso frustrado al Manchester United en el último día de mercado. "Fue un momento complicado, pero lo único que pasó por mi cabeza fue darlo todo para ser titular".

Pese a llegar al partido en vena goleadora, con ocho redes en sus últimos dos choques, contando también la Liga de Campeones, Cristiano se fue en blanco en esta ocasión, aunque sigue siendo máximo goleador del torneo con cinco tantos.

Valencia y Betis igualaron 0-0 en el otro choque de la jornada, y el paraguayo Hernán Pérez (90) anotó el tanto de la victoria del Espanyol, 3-2, en cancha de la Real Sociedad, que se avanzó por vía de Imanol Agirretxe (20) y niveló momentáneamente con otro tanto de Jonathas (86). Gerard Moreno (44), de penal, y el chileno Enzo Roco (71) anotaron los otros dos goles españolistas.

En Madrid, el Granada se dispuso a discutirle el dominio de la pelota al cuadro local desde el inicio, y pisó continuamente el área de Navas, aunque Marcelo abortó un buen centro desde la derecha de Cristiano Biraghi y el propio arquero intervino a tiempo para interceptar otro cruce de Youseff El-Arabi al veloz Isaac Success.

Aún sin convencer en la elaboración del juego, acusando en exceso la ausencia por lesión del colombiano James Rodríguez en la zona de creación y de Gareth Bale en los últimos metros, el cuadro local se las ingenió para alcanzar el descanso con tres claras ocasiones de gol a favor: primero Cristiano perdió un mano a mano con Andrés Fernández tras profundización de Isco Alarcón, luego Luka Modric estrelló un disparo raso en el pie del portero y, finalmente, Isco apuntó fuera en un zapatazo cruzado tras apertura de Benzema.

La segunda mitad arrancó con otro soberano susto para el equipo blanco, que acusó la falta de ritmo en el mediocampo de Toni Kroos, desbordado en ocasiones por un Javi Márquez capaz de lanzar un pelotazo tocado de taco por El-Arabi para Success, quien picó en exceso frente a Navas.

Pero cuando más cómodo se encontraba el Granada marcó el Madrid. En una jugada casual, tras saque rápido de una falta cercana al área visitante, Isco recibió sin apuros en banda izquierda y centró una pelota que Benzema cabeceó a gol ante la tibieza en el marcaje del defensor Matheus Dória.

Ansioso por aumentar su ventaja en la tabla de cañoneros, Cristiano buscó el gol en un zurdazo lejano, pero encontró ágil respuesta por parte de Fernández, y luego cruzó en exceso desde más cerca y en carrera. El portugués se fue sin festejar tanto propio pero vio como el Madrid se llevó con suspense la victoria, en gran parte, por la solidez bajo palos de Navas.

El Atlético arrancó frente al Eibar con un tridente ofensivo formado por Antoine Griezmann, el argentino Luciano Vietto y el colombiano Jackson Martínez, el más incisivo de los tres atacantes en la primera mitad.

Pero al arranque de la segunda ingresó Torres, quien asistió en el primer gol a Correa, hábil para dejar pasar el balón ante el acoso del defensor y soltar un disparo duro y seco, que dobló las manos del arquero.

"Fue un gol muy importante, y además sirvió para lograr la victoria", valoró Correa. "Sabíamos que iba a ser peleado. Tenemos que seguir por este camino. Estamos preparados y tenemos un gran equipo".

Poco pudo hacer Asier Riesgo en el segundo tanto, en que Correa devolvió el favor a Torres con un balón profundo, picado sobre el portero por el delantero madrileño.