Estados Unidos está inquieto por el envío de aeronaves tácticas de Rusia a Siria, dijo el sábado en Londres el secretario norteamericano de Estado John Kerry, que dijo que los aviones pudieran representar una amenaza para las fuerzas estadounidenses y sus aliados.

Funcionarios de Washington dicen que Rusia envió un pequeño número de aviones de combate a Siria el viernes, horas después que el secretario de Defensa norteamericano Ash Carter hablara con el ministro ruso de Defensa Serguei Shoigu, en los primeros contactos militares entre los dos países en mucho tiempo.

"Claramente, la presencia de aviones con capacidad de combate aéreo... y misiles antiaéreos genera interrogantes graves", dijo Kerry, en respuesta a una pregunta tras reunirse con el secretario de relaciones exteriores de Gran Bretaña, Philip Hammond.

Los rusos han desplegado al menos uno de esos sistemas, de acuerdo con un funcionario estadounidense que habló a condición de preservar el anonimato por no estar autorizado a hablar públicamente de asuntos militares.

Rusia dice que el reciente incremento de su presencia militar en Siria busca ayudar a combatir al grupo Estado Islámico. Aunque el grupo no tiene una fuerza aérea, los aviones rusos tienen capacidad para atacar blancos en tierra y proveer respaldo aéreo a las fuerzas terrestres, dijo un funcionario estadounidense de inteligencia, también a condición de no ser identificado.

Los movimientos militares de Rusia en Siria son su mayor fuerza desplegada fuera de la antigua Unión Soviética desde la guerra de Afganistán, dijo el funcionario.

Kerry dijo que las conversaciones militares con los rusos buscan asegurarse de que no haya incidentes entre las tropas rusas y estadounidenses. Las discusiones equivalen además a una aceptación tácita del incremento de la presencia militar rusa en Siria, luego de semanas de advertencias de Washington contra una escalada rusa en el país.

Kerry y Hammond dijeron que analizaron las situaciones en Yemen, Libia y Ucrania.