El presidente de Egipto, Abdul Fatá el Sisi, tomó juramento el sábado al nuevo gobierno del país, según la agencia estatal de noticias, una semana después de la dimisión del gabinete anterior en medio de un escándalo de corrupción.

El nuevo gobierno, dirigido por el ex ministro de Petróleo Sherif Ismail, tomó el relevo después de que los medios próximos al gobierno empezaran a criticar a su predecesor, Ibrahim Mehleb, y de que la fiscalía abriera una investigación contra varios altos cargos acusados de repartirse más de un millón de dólares en sobornos.

Los medios locales acusaron a Mehleb y sus ministros de incompetencia y de estar alejados del público. El Sisi, ex general y ministro de Defensa que lideró el golpe para derrocar al presidente islamista Mohamed Morsi en 2013, no se vio incluido en las críticas de los medios.

Egipto, que ha sufrido frecuentes acusaciones de corrupción en sus diferentes gobiernos, lleva en una situación inestable desde el alzamiento de 2011 que derrocó al veterano autócrata Hosni Mubarak.

El Sisi también ha reestructurado el gabinete, fusionado varios ministerios y formado un nuevo organismo responsable de inmigración, según Middle East News Agency.

El gabinete, de 33 miembros, cuenta con tres mujeres y 16 nuevos miembros. Dos de los recién llegados, el ministro de Educación Zaki Badr y el ministro de Turismo Hisham Zaazu, sirvieron en puestos similares con Mubarak.

La constitución obliga al nuevo gobierno a presentar su renuncia cuando se reúna el nuevo Parlamento en diciembre, después de las próximas elecciones parlamentarias. Según las noticias en medios locales, la naturaleza cortoplacista del gabinete actual hizo que algunos posibles ministros declinaran las ofertas de participar.

Egipto lleva tres años sin una cámara parlamentaria. En su ausencia, el Sisis ostenta la autoridade legislativa, y ha aprobado decenas de leyes por decreto. También el sábado, El Sisi nombró a Mehleb para el cargo de "asistente del presidente para proyectos estratégicos y nacionales". Poco después de aceptar la dimisión de Mehleb la semana pasada, el presidente dijo en un discurso que lo necesitaría a su lado.

Algunos analistas han interpretado estos movimientos como un intento de El Sisi por conseguir una salida digna a Mehleb, un ex magnate de la construcción y miembro destacado del ahora disuelto Partido Nacional Democrático de Mubarak.

"El-Sisi protege a Mehleb de las acusaciones y los rumores que puedan seguirlas", dijo el presentador Tamer Amin, afín a El Sisi, elogiando al presidente por su hábil gestión de la crisis.