Rigoberto Lima Choc, un activista que denunció la contaminación del río La Pasión en el norte de Guatemala, fue asesinado el viernes después de que una juez ordenara la víspera el cierre temporal de la supuesta empresa contaminante.

Julia Barreda, vocera de la fiscalía, dijo que fiscales están aún procesando la escena del crimen e iniciando las investigaciones. "Aún no hay nadie identificado", afirmó.

Lima Choc, de 28 años, fue asesinado a plena luz del día y a escasos metros de un juzgado de paz --encargado de casos de tipo civil-- del municipio de Sayaxché, en el departamento de Petén, a unos 400 kilómetros al norte de la capital guatemalteca.

En redes sociales la fotografía de Lima Choc ya muerto recibió amplia difusión, e internautas y activistas condenaron el crimen.

Una juez ordenó el jueves el cierre temporal de la empresa Reforestadora de Palma, S.A. (Repsa), productora de palma africana utilizada para la extracción de aceites vegetales, supuesta contaminadora del río La Pasión. La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres dijo en junio que al menos 12.000 personas de 11 comunidades resultaron afectadas por la contaminación de esa vía fluvial.

Organizaciones defensoras de los derechos humanos denunciaron que trabajadores de Repsa retuvieron el viernes como rehenes a cuando menos tres activistas en protesta por el cierre de la empresa y para exigir que se revierta la decisión judicial.

Claudia Samayoa, de la Coordinadora de Organizaciones de DDHH, insinuó que el crimen tiene que ver con el conflicto por la polución del río y dijo que no hubo apoyo del Estado.

"Rigoberto Lima estaba frente al juzgado pidiendo una exhibición personal a favor de las personas que estaban retenidas por los empleados de Repsa. Lo preocupante acá es que no hubo respuesta del Estado para proteger a los activistas", dijo Samayoa.