Líderes del mayor valle cocalero y productor de droga de Perú llegaron el viernes a Lima vestidos como mensajeros de la cultura inca para entregar un proyecto al presidente Ollanta Humala en el cual se busca se otorgue el estatus de región a la zona, esto con el fin de eliminar lo que consideran trabas que impiden una eficiente asignación de recursos para el desarrollo local.

El valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro tiene más de un centenar de aldeas, casi todas rurales, repartidas en cuatro regiones del país.

"Los pueblos del valle son los más olvidados de las cuatro regiones, por eso queremos formar una región propia. La mayoría vive en condiciones infrahumanas", dijo a la AP Abraham Paz, coordinador del proyecto.

Aunque los gobernadores regionales de Ayacucho, Cusco, Huancavelica y Junín se niegan a que parte de sus territorios conformen una región diferente, el proyecto es aceptado por la mayoría de los casi 691.000 habitantes del valle, comentó Próspero Ayala, el mayor dirigente cocalero.

Según datos oficiales, el presupuesto anual para el valle es de poco más de 1.000 millones de dólares, "pero de eso no vemos casi nada y lo que queremos es que los ingresos lleguen para salir del atraso", afirmó David Chavarría, uno de los mensajeros que entregó el proyecto en el Palacio de Gobierno.

La mayoría de los pueblos del valle carecen de agua potable y electricidad, y los servicios de salud, educación y seguridad son deficientes. La mayor parte de los pobladores se dedica a cultivar hoja de coca, cuyas cosechas sirven para producir unas 192 toneladas de droga anuales, según la policía. El valle ocupa el 4% del territorio de Perú y es la zona más militarizada del país.

"Ningún gobierno desde Lima ha logrado entender la problemática que hay en el valle. La regionalización permitirá abrir las puertas del presupuesto de la administración pública y de las decisiones políticas para que lleguen directamente a las comunidades sin intermediarios", dijo Ricardo Soberón, ex zar antidrogas y uno de los mayores conocedores del valle.