La histórica visita del papa Francisco a la Casa Blanca la próxima semana dejará a algunos judíos fuera.

El líder espiritual de aproximadamente 1.200 millones de católicos del mundo realizará una visita breve a la Casa Blanca el miércoles para reunirse con el presidente Barack Obama, como parte de la primera visita del pontífice a Estados Unidos. Pero el miércoles es además el Yom Kippur, o Día de la Expiación, el día más sagrado del año para los judíos.

Los temas del día son expiación y arrepentimiento, y los judíos dedican tradicionalmente el día al ayuno y la oración intensa, y a menudo participan en servicios religiosos durante la mayor parte de la jornada.

Los judíos tendrán oportunidad de participar en otras etapas de la visita del papa en Washington, así como en Nueva York y Filadelfia. El papa Francisco hablará el jueves ante el Congreso en pleno y tendrá otros eventos en la capital estadounidense antes de partir a Nueva York para continuar con su agenda.

"El Santo Padre tiene una agenda muy complicada para este viaje, así que nosotros trabajamos con ese programa lo mejor que pudimos", dijo a reporteros Melissa Rogers, directora ejecutiva de la Oficina de Asociaciones Comunitarias y Basadas en la Fe, dependiente de la Casa Blanca, durante una conferencia telefónica previa a la visita.

Ben Rhodes, un asesor de seguridad nacional de Obama, dijo que la agenda del papa estuvo marcada en parte por su asistencia a una conferencia en Filadelfia y a la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, las cuales fueron agendadas cerca del Yom Kippur.

"El Vaticano fue muy transigente, y nosotros nos enfocamos mucho en asegurar que la comunidad judía estadounidense pudiera participar en importantes esfuerzos interreligiosos para ser una parte de la visita del papa", dijo Rhodes.

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Darlene Superville se encuentra en Twitter como: http://www.twitter.com/dsupervilleap