Balas de la policía dieron contra motociclistas en la reyerta que dejó nueve muertos afuera de un restaurante el 17 de mayo, confirma la evidencia que revisó The Associated Press, aunque se desconoce si algunos de los fallecidos se debieron a los disparos que agentes hicieron con fusiles.

Miles de páginas de informes policiales, imágenes de video tomadas de cámaras instaladas atrás de parabrisas, fotografías y el audio de entrevistas son parte de las más de 8.800 páginas de evidencia que según pronósticos serán presentadas ante un jurado investigador.

Estos materiales constituyen el mejor vistazo a la fecha de la confrontación ocurrida el 17 de mayo entre dos clubes rivales de motociclistas, los "Bandidos" y los "Cossacks" (Cosacos), de las que las autoridades han difundido poca información.

La evidencia incluye imágenes de video de personas que huían del lugar mientras se escuchaban los disparos, audio de los policías que advierten que abrirán fuego contra quien se levante del suelo y fotografías de los cadáveres que yacen tirados en medio de charcos de sangre en el estacionamiento del restaurante.

Aunque 20 personas fueron atendidas de los disparos y de otras heridas que sufrieron a causa del tiroteo, que comenzó antes de que se reuniera una coalición de clubs de motociclistas que defienden la seguridad de quienes viajan en motocicletas, un número mayor de personas quizá fue alcanzada por los disparos.

Muchos testigos, incluidos motociclistas implicados en la reyerta así como camareras del establecimiento Twin Peaks, dijeron a la policía y los patrulleros de Texas que la balacera dio inicio después de que un miembro de los Bandidos golpeó con su motocicleta a un presunto miembro de los Cosacos, según la evidencia.

El incidente derivó en una pelea a puños y le siguió un tiroteo de varios minutos.

El jefe de la policía de Waco, Brent Stroman, dijo en junio que tres de los agentes hicieron 12 disparos en total, pero la policía no ha precisado si las balas hirieron a alguien o si causaron algún muerto.