Cuando un estado del norte de la India anunció unos cientos de ofertas de empleo para trabajadores de oficina que preparan el té y hacen los mandados, la respuesta fue abrumadora.

Unas 2,3 millones de personas se postularon para los 368 puestos en el gobierno de Uttar Pradesh. Cientos de postulantes con doctorados y otros títulos universitarios se postularon para empleos que pagan 16.000 rupias (240 dólares) por mes y requieren un nivel educativo primario.

La enorme cantidad de gente que busca esos trabajos de baja calificación refleja el alto desempleo en el estado más poblado de la India y en buena parte del país.

El funcionario administrativo Prabhat Mittal dijo el viernes que habrá un examen escrito para los postulantes porque entrevistarlos a todos tomaría cuatro años.

"Es un número de postulantes pasmosamente alto", dijo el funcionario Alok Ranjan. "Esto refleja la situación del mercado laboral en la India y la desesperación de los jóvenes que a pesar de su alto nivel educativo están dispuestos a aceptar un trabajo de hacer mandados y lavar tazas y platillos de té".

Las ofertas aparecieron en agosto y el período para presentarse finalizó el 14 de septiembre.

Al menos 255 postulantes tenían doctorados y más de 200.000 eran licenciados. Una treintena de ingenieros en computación se sumaron a la disputa.

La creación de empleos es una tarea apremiante en esta nación de 1.200 millones de habitantes en la que 13 millones de jóvenes ingresan anualmente al mercado laboral.

La tasa de desempleo oficial es de 6,6%, pero esto no incluye a las decenas de millones que gana apenas lo suficiente para vivir con trabajos serviles, inseguros y agotadores. En el caso de los jóvenes que buscan empleo, la tasa oficial de paro asciende al 10,5%.

El problema se debe en parte a la mala calidad de la educación. Millones de buscadores de empleo tienen diplomas impresionantes, pero carecen de la capacitación que mencionan sus certificados de universidades e institutos técnicos deficientes.