Un proyecto de ley que circula actualmente dentro del gobierno alemán reformaría significativamente el sistema de prestaciones para los migrantes y aceleraría las deportaciones de aquellos solicitantes de asilo que hayan sido rechazados.

Grupos de los derechos humanos han criticado la iniciativa, alegando que podría dejar sin hogar y en la miseria a muchos inmigrantes.

El portavoz del Ministerio del Interior Johannes Dimroth declinó el viernes comentar sobre las medidas individuales, diciendo que el proyecto de ley todavía debe ser finalizado.

Dimroth dijo que la orientación general del proyecto es simplificar procedimientos, eliminar algunos "incentivos equivocados" para quienes no tienen esperanza de recibir asilo y mejorar la integración de los refugiados que sí fueron reconocidos.

Según la iniciativa de ley, las antiguas repúblicas yugoslavas, Ghana y Senegal serían declarados estados seguros.

Las autoridades alemanas calculan que entre 800.000 y un millón de migrantes, muchos procedentes de Siria, Irak y Afganistán, podrían llegar a Alemania este año.