Rusia celebró los 1.000 días que quedan para el Mundial de 2018 sin la presencia del secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, que ha sido suspendido por el organismo.

Mientras prosigue el escándalo en la FIFA, el presidente ruso, Vladimir Putin, afirmó que los preparativos para la Copa del Mundo marchan acorde con lo previsto, en declaraciones emitidas en la apertura de un torneo juvenil de fútbol en la plaza Roja.

"Rusia siempre aborda acontecimientos como el Mundial de una forma responsable", afirmó el presidente hablando a través de una videoconferencia.

En sus declaraciones no hubo referencias a Valcke, mano derecha del presidente de la FIFA, Joseph Blatter, y que tenía previsto acudir a la ceremonia antes de ser suspendido el jueves. Valcke se ha visto acusado de participar en la venta de entradas en el mercado negro para partidos del Mundial de 2014.