La fiscalía ucraniana está preparada para presentar cargos contra el director de una bodega en la Crimea ocupada por Rusia por descorchar una botella de vino de 240 años para el presidente ruso, Vladimir Putin, y el ex presidente italiano, Silvio Berlusconi.

Putin y su viejo amigo Berlusconi pasaron el fin de semana pasado en Crimea, visitando ruinas antiguas y la preciada bodega de la península de Massandra. Massandra, nacionalizada tras la anexión rusa de Crimea de 2014, tiene en su colección jerez y vinos poco comunes con más de 200 años.

La televisión rusa mostró imágenes de Berlusconi examinando una botella de las bodegas y preguntando al director del establecimiento si podía probarla.

Los medios ucranianos citaron el viernes a los fiscales ucranianos para Crimea afirmando que estudian presentar cargos de malversación contra el director de la bodega que entregó la valiosa botella a Berlusconi.