Veinte personas enfermaron el viernes en el centro de China debido a un derrame de amoniaco y cinco de ellos mostraban síntomas graves, según las autoridades locales. No se registró ninguna muerte.

Unos 300 kilos (660 libras) de amoniaco se vertieron durante 15 minutos después de que reventara una conducción en una planta de carbón en la ciudad de Pingdingshan, según las autoridades locales. Los enfermos eran vecinos de pueblos cercanos a la factoría.

Imágenes de los medios locales mostraban un gas similar a la niebla envolviendo lo que parece una zona fabril. La planta pudo detener el vertido y tres horas después del incidente no se detectaba amoniaco en el aire, señalaron las autoridades locales.

Los riesgos laborales abundan en China. El pasado agosto murieron 165 personas y ocho desaparecieron después de que un almacén de sustancias peligrosas en la ciudad portuaria de Tianjin se incendiara y más tarde explotara.

En 2013, un gasoducto reventó en el puerto oriental de Qingdao, provocando explosiones en las que murieron 62 personas.