Un estudiante de posgrado de la Universidad Cornell que se dejó picar por abejas en 25 zonas corporales y un grupo de científicos que concluyó que es posible que un hombre procree 888 hijos se encuentran entre los ganadores de los Premios Ig Nobel de este año, que rinden homenaje a los logros científicos graciosos.

Michael Smith calcula que fue picado aproximadamente 200 veces durante su estudio de las abejas en 2012. Su conclusión: Las tres zonas del cuerpo donde más duele una picadura son las fosas nasales, el labio superior y el órgano sexual masculino.

"Una picadura en las fosas nasales es tan dolorosa que resulta una experiencia casi de todo el cuerpo", afirmó.

Otros ganadores premiados el jueves por la noche durante la 25ta ceremonia anual en la Universidad Harvard son un trío de lingüistas que descubrieron que casi todos los idiomas del mundo usan la expresión "huh" para pedir una aclaración durante una conversación, y los investigadores que hallaron que un director general corporativo toma menos riesgos profesionales si fue directamente afectado por un desastre natural durante su infancia.

Los galardonados con el Premio Nobel serán quienes entreguen los premios, y los ganadores reciben un premio en efectivo: un billete de 10 billones de dólares zimbabuenses, el equivalente a un par de dólares estadounidenses.

Smith compartió el Premio Ig Nobel para fisiología y entomología con Justin Schmidt, un profesor adjunto de la Universidad de Arizona que diseñó una escala de dolor para las picaduras de insectos.

Su recomendación: Evitar ser picados por la avispa cazatarántulas, un insecto de aspecto intimidante que se encuentra en el suroeste de Estados Unidos y que posee un aguijón de casi siete milímetros (un cuarto de pulgada) de largo.

"La picadura no es tóxica pero duele como los mil demonios", aseguró Schmidt.

Mark Dingemanse y dos colegas del Instituto Max Planck de Psicolingüística en Nijmegen, Holanda, ganaron el Premio Ig Nobel de literatura por determinar que la palabra "huh" es usada en idiomas de todo el mundo, incluyendo algunos de los más inusuales.

Elisabeth Oberzaucher y un colega de la Universidad de Vienna en Austria ganaron el premio de Matemáticas por resolver si es posible que el emperador marroquí Moulay Ismael haya procreado 888 hijos --y esa es una cifra conservadora.

Ismael procreó a los niños durante su reino de cerca de 30 años que terminó en 1727. Suena agotador, pero la conclusión es que sí, es posible si tuvo relaciones sexuales diariamente. El estudio halló que puede lograrse con un mínimo de 65 mujeres, y no necesitaba las 500 de su harén.

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En internet:

La revista Anales de Investigaciones Improbables: www.improbable.com