Tras reunirse por un par de horas en un hotel de la capital, los dirigentes de la Concacaf y Conmebol anunciaron que tienen la intención de que la Copa América Centenario se realice el próximo año en Estados Unidos como estaba programada desde el inicio.

El torneo, que se concibió con el fin de celebrar el centenario de la Conmebol con la participación de las diez selecciones de la confederación sudamericana y seis invitados de la CONCACAF, estaba en la incertidumbre desde mayo pasado cuando estalló el peor escándalo de corrupción en la historia de la FIFA.

"Fue una reunión productiva para todos los individuos, llegamos a un punto en el que estamos alineados con la meta común de llevar una Copa América en las fechas previamente anunciadas", dijo Jürgen Mainka, director de comunicación y mercadeo de Concacaf. "Hay varios pasos para que se lleve a cabo, pero esta alineación está muy clara y seguimos adelante con la meta".

Mainka no aceptó preguntas ni dio más detalles sobre la realización del torneo.

La Copa América Centenario estaba programada para realizarse del 3 al 26 de junio del año próximo en canchas de Estados Unidos.

En la reunión estuvieron presentes Justino Compeán, vicepresidente de la Concacaf; Laureano González, presidente de la Federación Venezolana de Fútbol y delegado de la Conmebol, además de Pedro Chaluja, presidente de la federación panameña y el doctor Gorka Villar, director general de la Conmebol, además de dirigentes de las cadenas Televisa y Univisión.

La reunión de emergencia en la capital del país levantó una ola de rumores sobre un posible cambio de sede a México que aumentaron porque ningún dirigente de Estados Unidos estuvo presente.

Los dirigentes de la USSF no acudieron a la reunión porque Conmebol y Concacaf ya sabían los puntos del acuerdo y habían fallado en cumplir con las fechas límites establecidas para responder a la federación estadounidense.

La USSF mantiene su deseo de ser sede del torneo bajo los términos acordados previamente, le dijo a The Associated Press una persona que habló con la condición de anonimato porque no está autorizada para dar declaraciones.

En un comunicado, la Concacaf manifestó que los participantes en el encuentro mantienen en pie el objetivo de realizar el certamen en Estados Unidos.

"CONCACAF tuvo una reunión muy productiva con CONMEBOL y nuestros socios comerciales, Univision y Televisa, con respecto a la Copa América Centenario. Mientras que todas las partes reconocen que todavía hay asuntos que deben resolverse, todos estamos de acuerdo en los siguientes pasos a seguir, así como la agresiva línea del tiempo hacia nuestro objetivo común, el cual es organizar la Copa América Centenario en los Estados Unidos", indica el texto.

El escándalo de corrupción que estalló en FIFA sacudió fuerte a la Conmebol porque varios de sus dirigentes fueron acusados por el Departamento de Justicia estadounidense de recibir millonarios sobornos a cambio de la venta de los derechos de cuatro ediciones de la Copa América, incluso la edición especial Centenario.

Dos expresidentes de la Conmebol, el uruguayo Eugenio Figueredo y el paraguayo Nicolás Leoz, fueron acusados en Estados Unidos de crimen organizado, sobornos y otros delitos. Figueredo permanece detenido en Suiza, donde fue arrestado el 27 de mayo pocos días antes de las elecciones presidenciales de la FIFA en una redada que sacudió el mundo del fútbol, mientras que Leoz está bajo arresto domiciliario en Paraguay. Ambos encaran solicitudes de extradición de Estados Unidos.

La empresa Datisa, que posee los derechos de televisión de la Copa América de 2015, la Copa Centenario de 2016, y las de 2019 y 2023, es una de las compañías investigadas por la fiscalía de Estados Unidos.