Los vuelos de American Airlines a Dallas, Chicago y Miami fueron detenidos brevemente el jueves debido a un problema de cómputo que impidió que los pasajeros pudieran registrarse para abordar.

Funcionarios de la aerolínea dijeron que el problema del sistema informático fue corregido en menos de dos horas, pero que aún estaban tratando de determinar la causa exacta de la interrupción.

Casey Norton, vocero de la compañía, señaló que no había indicios de que las computadoras de la línea aérea hayan sufrido una intrusión ilegal.

La falla ocurrida a mediodía afectó vuelos de American y de su filial regional, American Eagle. La Administración Federal de Aviación indicó que los aviones de American Airlines con destino al Aeropuerto Internacional de Dallas-Fort Worth, al Aeropuerto O'Hare en Chicago y al Aeropuerto Internacional de Miami fueron mantenidos en tierra en otros puertos aéreos.

Norton agregó que seis vuelos de American Eagle en Chicago fueron cancelados y aproximadamente 300 de American y de Eagle fueron demorados ligeramente más de una hora, en promedio. El servicio de rastreo de vuelos FlightAware.com reportó casi 600 demoras en American y más de 200 en el operador de Eagle, Envoy Air, ya avanzada la tarde, pero Norton indicó que muchos no estuvieron vinculados al problema de las computadoras.

La falla imprevista impidió que los pasajeros en los tres enormes aeropuertos pudieran registrarse para los vuelos, y otros clientes podrían haberse visto impedidos de realizar reservaciones.

El incidente ocurrió en un momento complicado para American Airlines Group Inc., la aerolínea más grande del mundo. La compañía espera completar en un mes la combinación de los sistemas de reservación de American y su subsidiaria US Airways, así como el retiro de esta última marca.

Combinar sistemas tecnológicos es una proeza difícil que ha hecho tropezar a otras aerolíneas, como cuando United Airlines sufrió varias suspensiones temporales de operaciones desde que se fusionó con Continental Airlines en 2010. United sufrió dos interrupciones a mediados de este año, incluida una en julio que la empresa atribuyó a un enrutador defectuoso.

American Airlines ha realizado planes meticulosos para evitar un destino similar. Entre otras medidas, está trasladando gradualmente vuelos de US Airways a American a lo largo de un período de 90 días, y reducirá vuelos para aligerar la carga en su red cuando termine de fusionar los dos sistemas de reservaciones a mediados de octubre. Directivos de American señalaron que los asuntos del jueves no estuvieron relacionados a esas medidas.

En abril, más de 50 vuelos de American fueron demorados por una falla imprevista en un software de mapas de aeropuerto en los iPads de los pilotos.

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David Koenig se encuentra en Twitter como http://twitter.com/airlinewriter