La policía japonesa investiga a un hombre de origen peruano que se arrojó por la ventana de un segundo piso cuando agentes lo perseguían por sospechas de estar involucrado en la muerte de tres personas dentro de la casa y otras tres ocurridas esta semana en un vecindario del norte de Tokio, informó la policía el jueves.

Imágenes de la televisión mostraron al hombre cortándose el brazo con un cuchillo de cocina varias veces mientras miraba hacia fuera por la ventana, cruzando su pecho y lanzándose al vacío. Una mujer de 41 años y sus dos hijas de 7 y 10 años fueron halladas muertas escaleras abajo, cada una de ellas dentro de un armario y la policía cree que el sospechoso irrumpió en la casa.

La policía vio a Jonathan Nakada en la ventana cuando investigaban otro asesinato en las cercanías. También dijeron que es investigado por su presunta participación en el asesinato de una pareja en el vecindario de Saitama, en el norte de Tokio.

Nakada, de 30 años y originario de Perú, fue hospitalizado y no le han presentado cargos. De momento se desconoce el posible móvil.

La policía fue criticada por no detectar cualquier indicio prematuro de actividad criminal por parte del sospechoso. Apenas un día antes de que la pareja fue hallada muerta a puñaladas, la policía entrevistó a Nakada, quien fue llevado por un funcionario de bomberos por estar hablando cosas sin sentido. Estando en la comisaría, el hombre pidió una pausa para fumar y salió, pero nunca regresó.

Horas después de salir de la estación de policía, alguien telefoneó para reportar una invasión a propiedad y la policía solicitó una orden de arresto contra Nakada por esa acusación. La policía de Saitama se ha defendido diciendo que los investigadores no tenían en ese momento evidencia de que Nakada fuera sospechoso de homicidio.