Al menos 21 personas murieron en dos ataques suicidas ocurridos en plena hora pico en controles policiales de zonas comerciales del centro de Bagdad, dijeron funcionarios iraquíes. El grupo extremista Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de los atentados.

Ambos ataques del jueves por la mañana fueron cometidos por dos atacantes a pie equipados con chalecos explosivos, dijo la policía.

Uno de los atacantes detonó su bomba en la zona de Bab al-Sharji, matando a nueve civiles y a tres policías. Al menos 45 personas resultaron heridas en ese incidente.

La segunda explosión ocurrió en la plaza al-Wathba y mató a nueve personas, cuatro de ellos policías, e hirió a otras 31.

Dos funcionarios médicos confirmaron las cifras de fallecidos. Todos los responsables hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizados a hablar con periodistas.

Irak atraviesa su peor crisis desde el retiro de las tropas estadounidenses en 2001. Estado Islámico controla grandes franjas del norte y oeste del país después de capturar Mosul, la segunda ciudad más grande de Irak y gran parte de la provincia de Anbar, en el occidente.

En un comunicado publicado en sus cuentas de Twitter, el grupo Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad por los ataques, diciendo que fueron dirigidos contra la policía y las fuerzas paramilitares chiíes. The Associated Press no pudo verificar inmediatamente la autenticidad de la declaración, pero su estilo y redacción es coherente con previas reivindicaciones de responsabilidad del grupo.

El grupo islamista --una ramificación de Al Qaeda en Irak-- ya controla casi una tercera de Irak mientras que en la vecina Siria ha declarado un "califato".

Desde que emergieron los extremistas, Bagdad ha tenido ataques prácticamente a diario, con bombas en los caminos, explosiones suicidas y asesinatos que tienen como blanco las fuerzas iraquíes y funcionarios del gobierno, además de importantes bajas civiles.

La violencia ha matado a cientos y desplazado a decenas de miles de iraquíes.

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El periodista de The Associated Press Murtada Faraj colaboró desde Bagdad