El secretario de Agricultura Tom Vilsack anunció el miércoles un plan para reducir en un 50% para 2030 la cantidad de alimentos que desperdician los estadounidenses.

"Estados Unidos goza del más abundante y productivo suministro de alimentos de la Tierra, igualmente se desperdicia demasiada de esta comida", dijo Vilsack en la ciudad de Nueva York, donde se reunión con representantes de la industria alimenticia y funcionarios de la Agencia de Protección Ambiental (EPA por sus iniciales en inglés).

Vilsack comparó el esfuerzo de reducción de desperdicio de alimentos con las campañas en contra de la basura en las calles de las décadas de 1960 y 1970 que avergonzaban a los estadounidenses que arrojaban desperdicios por las ventanas de automóviles. "Ésta es la extensión lógica", señaló. "Ésta es la siguiente campaña sobre botar la basura".

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos calcula que los estadounidenses desperdician anualmente 60.000 millones de kilogramos (133.000 millones de libras) de alimentos, o 31% de todo su suministro alimentario.

Vilsack dijo que otras naciones desperdician cantidades similares y que Estados Unidos debe encabezar un esfuerzo mundial para usar el alimento más eficientemente. "Esta es una oportunidad para nosotros para sentar un precedente y brindar liderazgo", señaló.

Funcionarios de la EPA dijeron que el desperdicio masivo es un problema no sólo porque la comida podría servir para alimentar a quienes padecen hambre, sino también porque termina en basureros y afecta el medio ambiente.

"Veintiuno por ciento de todo el desperdicio en los tiraderos de basura es comida", dijo Stan Meiburg, subadministrador de la EPA. "Una vez que está ahí, produce metano, que es un gas de efecto invernadero".

Leslie Sarasin, presidenta y directora ejecutiva del Food Marketing Institute, una asociación comercial de vendedores de comida al por menor, dijo que la industria apoya reducir el desperdicio de alimentos porque opera en un "margen ínfimo" de 1 ó 2%.

"Reducir el desperdicio de alimentos a todos los niveles en la cadena alimenticia --campo, fábrica, tienda y hogar-- es ciertamente uno de esos asuntos con atractivo económico y emocional", añadió.

Los funcionarios hablaron en una instalación en Long Island City, Queens, operada por la organización sin fines de lucro City Harvest, la cual inició en 1982 como un esfuerzo para salvar de ir a la basura el exceso de comida de restaurantes. City Harvest recibe ahora donaciones de negocios y agricultores, y las entrega a 500 bancos de alimentos y comedores públicos.

Vilsack visitó la bodega repleta de producto donado, como zanahorias que eran demasiado grandes para ser vendidas, y lo calificó como "verdaderamente inspirador".