El periodista deportivo Fernando Niembro renunció el miércoles a su candidatura a diputado por el frente opositor Cambiemos luego de ser denunciado por supuestamente haber sido contratado de forma irregular por el gobierno de Buenos Aires para la prestación de servicios.

Niembro dijo en una carta pública que renunció con el fin de no ser utilizado "para perjudicar al proyecto político" al que pertenece, liderado por Mauricio Macri, alcalde saliente de la capital argentina y candidato presidencial para las elecciones del 25 de octubre.

El periodista ratificó en la misiva dirigida a los argentinos que todo lo que he hecho "ha sido transparente y acorde a la ley".

La Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos denunció el viernes por lavado de dinero a Niembro y al jefe de Gabinete de la capital, Horacio Rodríguez Larreta, así como a otros miembros del gobierno de la ciudad por incumplimiento de los deberes de funcionario público y por administración infiel.

La denuncia hace referencia a las supuestas maniobras irregulares por las que el candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires logró hace más de un año, como dueño de la empresa La Usina Producciones, contratos millonarios con el gobierno de la ciudad que está en manos de Propuesta Republicana (PRO), integrante del frente Cambiemos. Algunos de los servicios prestados fueron la realización de encuestas.

"Rescato la persona de Fernando Niembro, que dio un paso al costado para no perjudicar al espacio", dijo Macri en un mensaje publicado en su página de Facebook. "Nos presentamos a la Justicia y colaboramos, a diferencia de quienes lo acusan, que obstaculizan las investigaciones, remueven jueces y hacen cualquier cosa para no perder el poder", agregó en una referencia a los dirigentes del oficialista Frente para la Victoria que impulsaron ante la justicia la denuncia contra Niembro.

Además del costo político, el escándalo también salpicó la carrera periodística de Niembro, considerado uno de los principales comentaristas de fútbol de Argentina. El periodista se apartó de la cadena Fox Sport, para la cual comentaba partidos de la Liga de Campeones y de la Copa Sudamericana, hasta que se aclare su situación judicial.

"Soy víctima de un ataque injusto e inmerecido", dijo Niembro, quien acusó a funcionarios del gobierno nacional, sin llegar a mencionarlos, de tener como objetivo "probar que todos somos iguales a ellos, pero no lo somos".

"Yo voy a la justicia, dejo de lado mis futuros cargos y fueros. ¿Los que me acusan harán lo mismo?", señaló en referencia a casos como el del vicepresidente argentino Amado Boudou, a un paso de ser sometido a juicio por supuestamente haber intentado adueñarse de la única imprenta capaz de emitir papel moneda, y al del jefe de gabinete Aníbal Fernández, acusado de ser un "narcotraficante" por un condenado que cumple cárcel por el crimen de tres empresarios involucrados en el tráfico de efedrina, denuncia que no ha derivado en que la justicia aplique medidas.

Ese último funcionario, que se postula como gobernador de la provincia de Buenos Aires, dijo que ahora Niembro "es un tema secundario" y que Macri es quien tiene que dar "explicaciones". Éste se ubica segundo en las encuestas, detrás del candidato del peronismo oficialista Daniel Scioli.

Una encuesta de la consultora Aresco realizada después del escándalo que salpicó a Niembro mostró una intención de voto a Scioli de 40,5%, frente al 29,5% que cosecha Macri, quien perdió un punto porcentual respecto a un sondeo anterior de la misma firma.

Con ese resultado, Scioli, ungido por la presidenta Cristina Fernández como su potencial sucesor, se impondría en primera vuelta. La mandataria no puede aspirar a un tercer mandato consecutivo.

Allegados a Macri reconocieron en las últimas horas que el caso de Niembro había afectado a la campaña electoral.

"Ellos (por el oficialismo) van a hacer muchas de estas operaciones, pero en diciembre se les acaba", concluyó Macri en su nota.