Cientos de indígenas, centrales sindicales, grupos de profesionales, estudiantes y organizaciones sociales marcharon el miércoles en esta capital en rechazo a las políticas económicas y laborales del gobierno de Ecuador y de una propuesta que permitiría la reelección indefinida de las autoridades.

Los manifestantes portaban pancartas con leyendas como "abajo el alto costo de la vida", "no más deuda externa" y "la libertad de expresión no se negocia" mientras caminaban desde la zona centro-norte hasta el casco histórico capitalino. De tanto en tanto gritaban "¡Fuera Correa, fuera!", refiriéndose al presidente Rafael Correa.

La policía se mantuvo vigilante y no se registraron mayores incidentes.

En Guayaquil, la principal ciudad portuaria de Ecuador, se produjo una demostración similar por parte de sindicalistas, estudiantes y otros gremios.

El presidente del mayor grupo indígena, la Confederación de Nacionalidades Indígenas, Jorge Herrera, dijo a The Associated Press que "estaremos haciendo esta marcha de protesta porque nosotros queremos que se archiven de una vez por todas las enmiendas constitucionales que buscan la reelección indefinida de Correa y que volvamos a un espacio democrático".

Rechazó también las políticas económicas, laborales y gremiales en contra de los indígenas, los obreros y otros sectores.

"Vamos a hacer una marcha pacífica, pero nuestras organizaciones y la gente que está en la calle tampoco estamos dispuestos a agachar la cabeza y permitir que nos maltraten y nos agreda la fuerza pública", añadió.

Estos grupos comenzaron un paro nacional el 10 de agosto que se caracterizó por la acampada de los manifestantes en un parque de Quito, el bloqueo de algunas vías en el país y marchas que terminaron en enfrentamientos con la fuerza pública en la capital y otras ciudades.

Tras varios días los indígenas se fueron a sus comunidades, sin declinar su propósito de protesta.

"En democracia todo el mundo tiene derecho a protestar en forma pacífica; nadie tiene el derecho de hacerlo en forma violenta", afirmó Correa el martes frente a un grupo de corresponsales.

Añadió que el objetivo final de esos grupos es "impedir la aprobación de las enmiendas constitucionales en diciembre... si no están de acuerdo tienen que ganar elecciones o recoger firmas para una consulta popular y que el pueblo decida en las urnas, pero quieren con violencia y hechos de fuerza imponer su agenda".

Correa mantiene en la Asamblea, dominada ampliamente por el partido gobernante Alianza País, un grupo de enmiendas constitucionales que no tienen obstáculo para su aprobación en diciembre. Entre ellas está la que permite la reelección indefinida de todas las autoridades de elección popular, incluido el presidente.