Legisladores de oposición y miles de manifestantes realizaban protestas de último momento en un enfrentamiento político el miércoles, cuando el partido gobernante se aprestaba a aprobar leyes que amplían las funciones de las fuerzas armadas.

Los proyectos permitirían usar las fuerzas armadas para defender a aliados de Japón incluso cuando el país no está siendo atacado, estrechar la colaboración con Estados Unidos y otros aliados y aportar más a las operaciones internacionales de paz.

El primer ministro Shinzo Abe dice que Japón necesita fortalecer su defensa ante la asertividad creciente de China y cumplir su papel en el mantenimiento de la paz mundial. Los opositores dicen que la ley viola la Constitución japonesa, que renuncia a la guerra, y coloca al país en peligro de quedar envuelto en las guerras dirigidas por Estados Unidos.

Legisladores de la oposición hablaban de intentar maniobras tales como impedir la entrada de sus colegas oficialistas al recinto del comité de legislación de seguridad de la cámara alta, donde se votaban los proyectos en las próximas horas. También propusieron un voto de retiro de confianza al gabinete de Abe durante la votación en la cámara baja, prevista para el jueves. Los respaldaban miles de manifestantes concentrados frente al parlamento.

Los manifestantes coreaban "retiren los proyectos ya" y "abajo los proyectos de guerra", al tiempo que alzaban carteles con consigas contra Abe y antibélicas.

Mientras el parlamento debatía los proyectos, nuevos contingentes se sumaban a los manifestantes, principalmente activistas sindicales y de izquierda.

Las protestas de los últimos meses, de decenas de miles que ocupan las calles frente al Parlamento en Tokio los viernes y a veces durante todo el fin de semana, son dirigidas por el grupo Acción de Emergencia Estudiantil por las Democracias Liberales.

"Cualquiera que comprenda el principio básico de la Constitución no puede sino oponerse a la ley", dijo el dirigente estudiantil Aki Okuda.

Okuda, quien fue invitado a hablar ante el Parlamento el martes, exhortó a los legisladores a "escuchar las voces del pueblo" y "no hacernos pensar que es absurdo tomar la política en serio".