El gobierno australiano aprobará una ley que despojará a las familias que no vacunen a sus hijos de ayudas para el cuidado de los niños y otras prestaciones, según anunciaron el miércoles las autoridades.

La ley presentada en el Parlamento también eliminaría la categoría de que "objetor de conciencia" que concede a los padres acceso pleno a las prestaciones del estado a pesar de que no vacunen a sus hijos.

"La decisión tomada por algunas familias de no vacunar a sus hijos no tiene respaldo de la política pública ni de la investigación médica, ni los contribuyentes deben apoyar esta acción en forma de prestaciones a las familias", dijo al Parlamento el ministro de Servicios Sociales, Scott Morrison.

A partir del 1 de enero de 2016, las familias podrían perder hasta 15.000 dólares australianos (11.000 dólares) por niño al año en ventajas fiscales y subvenciones para el cuidado de los hijos a menos que sus hijos estén vacunados.

Sólo se aceptarán excepciones por motivos médicos.

Es probable que el texto se apruebe en el Parlamento sin enmiendas. La reacción del público a la medida ha sido abrumadoramente positiva.

Aunque el 97% de las familias australianas que reciben ayudas por sus hijos están al día en las vacunas, la cantidad de niños menores de 7 años sin vacunar porque sus padres son objetores ha aumentado en más de 24.000 en la última década, a 39.000 menores, según el gobierno.