El enviado de la Organización de las Naciones Unidas para Medio Oriente advirtió el martes que los enfrentamientos entre israelíes y palestinos en, y alrededor de, los sitios sagrados de Jerusalén tienen el potencial de detonar violencia bastante más allá de los muros de la antigua ciudad, apuntando hacia "una marea cruel de terror y extremismo" en la región.

Nikolay Mladenov urgió a todas las partes a abstenerse de "acciones y retórica provocativas", e hizo un llamado a líderes políticos, religiosos y comunitarios a que se aseguren de que visitantes y devotos "demuestren comedimiento y respeto por la santidad del área".

El enviado dijo el martes al Consejo de Seguridad de la ONU a través de una comunicación por video que los enfrentamientos se dieron tras "restricciones arrolladoras" que impuso Israel el 26 de agosto a la entrada al sitio sagrado más delicado de Jerusalén: el complejo de la mezquita de Al-Aqsa. Desde entonces, señaló, Israel ha prohibido el ingreso a miembros de grupos judíos y musulmanes considerados extremistas.

"Estos incidentes recientes han reverberado ampliamente y han sido condenados en todo el mundo musulmán y más allá", enfatizó Mladenov.

"Es imperativo que se preserve el estatus quo histórico" en acatamiento a acuerdos entre Israel y el rey jordano Abdalá II, quien es custodio de los sitios sagrados musulmanes en Jerusalén, agregó.

Mladenov dijo que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu ha dicho que su gobierno "utilizará todos los medios para mantener el estatus quo y el orden público en el complejo".

Con este telón de fondo, dijo Mladenov, "ha continuado creciendo la frustración, el temor y la violencia, socavando la convicción de encontrar una solución al impasse".

El enviado señaló que "se requieren acciones audaces, concretas", en el terreno, en la región e internacionalmente para conseguir una solución del establecimiento de dos Estados.