La compañía de agua y alcantarillado de Puerto Rico acordó invertir 1.500 millones de dólares para mejorar su sistema dentro de un acuerdo con el gobierno estadounidense para reducir la contaminación del agua.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA por sus iniciales en inglés) informó el martes que el gobierno federal desechó aplicar sanciones civiles dada la crisis económica que atraviesa Puerto Rico. La Autoridad de Acueductos y Alcantarillados de la isla había sido acusada de arrojar aguas residuales sin tratar y otros contaminantes a la bahía San Juan, la laguna Condado y al océano Atlántico, entre otros.

"Este acuerdo reducirá la enorme cantidad de aguas residuales sin tratar y otros contaminantes que dañan importantes vías fluviales en el área de San Juan, lo que mejorará la calidad del agua y las condiciones de salud pública para miles de personas", dijo Judith Enck, administradora regional de la EPA, en un comunicado.

La empresa también accedió a invertir 120 millones de dólares para construir alcantarillas sanitarias en una comunidad empobrecida en la capital San Juan. Con esto se espera ayudar a unas 20.000 personas como parte de un acuerdo en el que también está involucrado el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El acuerdo reemplaza tres previos entre la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados y el gobierno estadounidense. Funcionarios señalaron que los proyectos contemplados en acuerdos previos ya no son necesarios, dada la caída en el número de habitantes de la isla dado que mucha gente se va a vivir a la parte continental de Estados Unidos.