La política de San Francisco de no cooperar con las autoridades migratorias resulta contraproducente e inaceptable, dijo el martes el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson.

Dicha política ha sido blanco de críticas desde el homicidio de Kate Steinle, quien murió por disparo de bala en julio mientras caminaba con su padre en un muelle de la ciudad. El tiroteo generó un debate nacional sobre migración, luego de que se revelara que el acusado del asesinato, el mexicano Juan Francisco López Sánchez, había sido deportado en cinco ocasiones, y estaba en libertad luego de que las autoridades de San Francisco desecharon una solicitud por parte de las oficinas migratorias para mantenerlo encerrado.

"Es contraproducente para la seguridad pública tener este nivel de resistencia a cooperar con el personal de migración", dijo Johnson durante una conferencia en el Commonwealth Club de San Francisco.

La ley santuario de San Francisco prohíbe que los empleados de la ciudad colaboren con autoridades federales en investigaciones o arrestos migratorios a menos que una ley u orden indique lo contrario. No prohíbe que las autoridades locales informen al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en caso de arrestar a alguien que estuviera ilegalmente en el país por un delito grave o si esa persona contaba con condenas previas.

El jefe de policía de San Francisco, Ross Mirkarimi, ha defendido la ley, ya que considera que es una manera de combatir el crimen y fomentar la confianza. Tras el asesinato de Steinle, dijo que su oficina normalmente no atiende las solicitudes de detención de las autoridades federales de inmigración a menos que estén respaldadas por una orden activa y que las autoridades migratorias estaban conscientes de la política de la ciudad.

También le preguntaron a Johnson si había visitado el muelle en el que le dispararon a Steinle. Dijo que no pero que quizá debería hacerlo a rendir un homenaje.

Un juez decretó a inicios de mes que López Sánchez deberá enfrentar juicio por cargos de homicidio por la muerte de Steinle. López Sánchez reconoció haber disparado a Steinle, pero aseguró que el arma que encontró debajo de una banca se accionó accidentalmente.