Empleados no diplomáticos de decenas de consulados mexicanos en Estados Unidos han pedido a la Secretaría de Relaciones Exteriores que atienda sus pedidos de aumento salarial, mejores prestaciones y beneficios de pensión.

Trabajadores de Los Ángeles, California y Laredo, Texas, entregaron cartas con estos pedidos a los respectivos cónsules y otras 26 sedes consulares harán lo propio esta semana, de acuerdo con Dulce Flores, quien trabaja en el área de protección en Los Ángeles.

Las misivas de dos páginas piden "abrir oficialmente los canales de comunicación".

"Esto es para que puedan comenzar las negociaciones", dijo Flores.

El cónsul en Los Ángeles, Carlos Sada, dijo que había remitido la misiva "de inmediato" a la cancillería.

"La instrucción que tenemos de la Secretaría de Relaciones Exteriores es continuar este diálogo como lo hemos estado haciendo aquí", dijo Sada.

La Secretaría de Relaciones Exteriores no respondió los mensajes de The Associated Press en busca de sus reacciones. Previamente ha dicho que está abierta a escuchar a los trabajadores.

El pedido ocurre dos semanas después de que empleados no diplomáticos de varios consulados mexicanos en Estados Unidos realizaran un paro de una hora para exigir un aumento salarial de 25%, cobertura médica para cónyuges e hijos y la inclusión a un plan de retiro.

En el paro realizado el 31 de agosto participaron un sinnúmero de empleados de 26 sedes consulares, de acuerdo con Flores. México tiene 49 sedes consulares en Estados Unidos.

Los trabajadores no diplomáticos son contratados por la Secretaría de Relaciones Exteriores y vienen a Estados Unidos con visa de trabajo. Su contrato no incluye cobertura médica para dependientes directos ni fondo de retiro en México o Estados Unidos, de acuerdo con los trabajadores.

Muchos como Susana Islas ganan alrededor de 2.100 dólares al mes. Pese a que es abogada en México y trabaja en el departamento de protección, duerme en un sofá porque los 2.200 dólares mensuales que gana no le alcanzan para pagar un apartamento y solventar el resto de sus gastos en Los Ángeles, donde el costo de vida es alto y un apartamento de una recámara en un área segura puede costar fácilmente más de 1.200 dólares al mes.

En Los Ángeles la carta fue bien recibida por el cónsul pero en otras sedes ha habido despidos e intimidación por las movilizaciones, agregó Flores. AP no pudo comprobar estos alegatos independientemente.

Las cartas también piden garantías para que los empleados se organicen libremente.

Como gesto de buena voluntad, muchos empleados de Los Ángeles y Laredo donaron su tiempo como voluntarios durante las celebraciones por el Día de Independencia realizados en los consulados.

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E.J. Támara está en Twitter como https://www.twitter.com/EJTamara