El Tribunal Supremo Electoral de Guatemala oficializó el martes que Sandra Torres competirá con Jimmy Morales en la segunda vuelta presidencial a fines de octubre, al emitir el resultado final del conteo de votos de las elecciones generales del 6 de septiembre.

Morales es un comediante que obtuvo el primer lugar de la primera vuelta electoral pero no le alcanzó para llegar a la presidencia y mantiene con Torres, una ex primera dama, una diferencia de 203.585 votos.

Torres, del partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE) se disputaba el paso a la segunda ronda con Manuel Baldizón, del partido Libertad Democrática Renovada (Líder), que quedó fuera de la contienda electoral.

El lunes Baldizón anunció que se retiraba de los comicios aduciendo que la elección estuvo "llena de irregularidades" y también renunció al partido político que representaba.

Según Rudy Pineda, presidente del Tribunal, Torres obtuvo 948.809 votos frente a 930.905 de Baldizón.

Pineda leyó en conferencia de prensa un acuerdo del Tribunal en el cual queda oficializado así el resultado.

"Las planillas de los partidos políticos FCN-Nación integrada por Jimmy Morales para presidente de la república y Jafeth Cabrera para vicepresidente y Unidad Nacional de la Esperanza UNE, integrada con Sandra Julieta Torres Casanova para presidente de la república y Mario Roberto Leal Castillo para vicepresidente" competirán en segunda ronda programada para el 25 de octubre.

"Con ello hemos cumplido con el pueblo de Guatemala al demostrar que se pueden hacer elecciones libres", dijo Pineda.

El Tribunal también informó que debido a incidentes violentos se anularon las elecciones presidenciales en 11 de los 338 municipios del país. Dichos municipios repetirán elecciones el 25 de octubre pero sólo municipales.

Según el Tribunal las elecciones del 6 de septiembre fueron históricas pues se obtuvo 70,32 % de afluencia de votantes, el mayor número en la historia democrática del país centroamericano.

Los guatemaltecos acudieron a emitir su voto en medio de sendas manifestaciones contra la corrupción imperante en el país, que culminó con la renuncia del presidente Otto Pérez Molina y la ex vicepresidenta Roxana Baldetti. Ambos son acusados de actos de corrupción y guardan prisión mientras son investigados por la fiscalía.