Los estadounidenses gastaron más en automóviles, restaurantes, supermercados y prendas de vestir en agosto, lo que sugiere que los consumidores ayudarán a mantener el crecimiento de la economía pese a una depresión económica en otras partes del mundo.

El Departamento de Comercio informó el martes que las ventas al por menor subieron 0,2% el mes pasado después de aumentar 0,7% en julio. Las ventas han aumentado 2,2% en los últimos 12 meses después que una sólida contratación de personal se tradujo en incrementos de gastos en concesionarias de automóviles y restaurantes.

Las ventas al menudeo también se han visto impulsadas este año por sólidas ganancias en el número de empleos, con 2,9 millones de nuevos puestos en los últimos 12 meses. La economía de Estados Unidos depende cada vez más del gasto del consumidor para mantener su crecimiento mientras Europa y China han experimentado dificultades para expandirse a un ritmo mayor.

Los fabricantes de automotores esperan vender 17 millones de unidades por primera vez desde 2001. Casi una quinta parte de todas las ventas al detalle rastreadas por el gobierno proceden de la industria automovilística. Las ventas en concesionarias y comercios de repuestos automotores subieron 5,7% en los últimos 12 meses.

La mejora del mercado laboral ha favorecido a los restaurantes. Las compras en restaurantes y bares aumentaron 0,7% en agosto, con un 8,2% en lo que va del año. Los restaurantes y bares han añadido más de 372.000 trabajadores en el último año.

También han mejorado las ventas en almacenes, tiendas de ropa, artículos deportivos y ventas por internet.

De todos modos, el crecimiento de las ventas minoristas ha sido mucho más modesto. Esto se debe en gran medida a que la gasolina está mucho más barata, lo que hizo que las compras en gasolineras bajaran 17,2% desde agosto del 2014.