Brasil efectuará un recorte de gastos de casi 7.000 millones de dólares con el que se busca hacer frente a un déficit de 8.000 millones en el presupuesto de 2016, informó el ministro de Finanzas del país.

Joaquim Levy señaló que los recortes incluirán proyectos de infraestructura de gran escala con los que se tenía la intención de estimular la ahora estancada economía del gigante de Sudamérica. Otros ahorros provendrán de recortes de personal en el ministerio del Gabinete, así como de otros recortes al abultado sector público de Brasil.

Levy realizó el anticipado anuncio el lunes, días después de revelar el proyectado déficit de 8.000 millones de dólares en el presupuesto del próximo año.

La economía de Brasil está en recesión, y las dificultades económicas han contribuido al desplome en los índices de popularidad de la presidenta Dilma Rousseff, los cuales han caído a menos del 10%.

El anuncio del lunes fue visto como una prueba a la voluntad del mandatario de realizar los duros e impopulares recortes que Levy insiste son necesarios.